El talento en el fútbol II

El talento en el fútbol II

El deporte de alto rendimiento no es para todos, es elitista, es discriminatorio, porque sus exigencias son muy altas y específicas y están dirigidas especialmente a los aspectos condicional, psíquico y constitucional del deportista.

Las posibilidades de sobresalir en el deporte están ligadas a dos puntos fundamentales la carga genética (genotipo) y la influencia del ambiente (entrenamiento y competencia). Los muchachos que tienen posibilidades de sobresalir son los denominados “talentos”.

Mi discurso quizá suene antipedagógico, sin embargo, es necesario que los padres y entrenadores comprendan que no cualquier niño es un Hugo Sánchez   en potencia. Tampoco cualquier niño es un científico en potencia aunque obviamente todos los niños pueden y deben investigar y jugar. Digo esto porque a veces el amor nos hace ver a nuestros niños como genios, en una actividad para la cual no tienen las mínimas condiciones, aunque no dudo que todo niño, si sabemos buscar, tiene un genio especial para algo y obviamente puede practicar el fútbol o cualquier otro deporte en forma recreativa sin que necesariamente tengan que aspirar a ser estrellas del mismo. Lamentablemente pocos seres humanos logran descubrir y desarrollar el talento que los hace diferente del resto de los hombres. En este caso hablaremos de un talento motor, es decir, de las características que debe tener un chico que quiere dedicarse al deporte de alto rendimiento.

¿Qué es un talento?
Es un individuo que posee ciertas características físicas y psíquicas excepcionales desde el punto de vista específico de un deporte que permiten admitir que tiene condiciones para alcanzar el alto rendimiento.

¿De qué depende la realización del talento?
Edad de inicio del entrenamiento.
Horas de entrenamiento dedicadas al deporte.
Regularidad de los entrenamientos.
Condiciones materiales (material deportivo, canchas) en que se efectúe el aprendizaje del deporte.
Nivel de conocimientos de los entrenadores.
Apoyo familiar.

Es importante la detección temprana de los talentos ya que los aprendizajes que no se realicen en las edades óptimas nunca más serán compensados y permanecerán como déficit y limitantes del rendimiento en el deporte.

¿Cuáles son los criterios físicos para seleccionarlos?
Nivel de las capacidades físicas en cada edad (velocidad, resistencia, etc.).
Capacidad de adaptación orgánica excepcional que permita un entrenamiento con intensidad, volumen y frecuencia adecuados.
Buena capacidad coordinativa inicial.

¿Cuáles son los criterios psíquicos y cognoscitivos para la selección?
Buena capacidad táctica que le permita resolver situaciones difíciles con ideas simples.
Gran disposición para el rendimiento (valor, voluntad de entrenamiento, estabilidad emocional en el triunfo y la derrota).

¿Cuáles son los elementos determinantes de la aptitud de una deportista para un determinado deporte?
Nivel actual de rendimiento.
Un deportista se considera tiene un alto nivel cuando dentro de su categoría es sobresaliente por su rendimiento físico y psíquico.
Capacidad de aprendizaje.
Un deportista se considera con capacidad de aprendizaje cuando progresa rápidamente en todos los factores determinantes del rendimiento.
Estabilidad del rendimiento.
Ésta se observa cuando los rendimientos del deportista aumentan en forma continua.

¿Cuáles son los puntos básicos a los que el buscador de talentos debiera abocarse en su observación?
Inteligencia de juego.-
Como el joven es capaz de resolver situaciones inopinadas del juego.
Desenvolvimiento táctico.-
Comportamiento del jugador en la situación de juego en relación con su/sus compañero/s y el adversario.

Creatividad.-
¿Cómo intenta el jugador solucionar situaciones de juego en base a una idea propia del mismo?

Capacidad de adaptación.-
¿Puede el jugador cambiar sus patrones de movimiento rápida y adecuadamente ante situaciones imprevistas?
Agresividad y ambición de gol.-
¿Busca el jugador denodadamente durante el juego la portería contraria con ánimo de hacer gol?

Iniciativa.-
¿Es capaz de tomar decisiones diferentes a las propuestas y tirar a gol o driblar sorpresivamente?

Comunicación verbal.-
¿El jugador se comunica fluidamente con sus compañeros advirtiéndoles el peligro o exigiéndoles el balón o una jugada determinada?

Estabilidad psíquica.-
¿El jugador es capaz de mantener un buen nivel de rendimiento a pesar de algún error cometido, el resultado o las críticas de sus compañeros y acción del público?

Comprensión del juego.-
¿Es capaz el jugador de realizar movimientos libres aun cuando el balón no se encuentra cerca para marcar un adversario o exigir el balón?

Capacidad técnica.-
¿Qué recursos técnicos (pasar, recibir, cabecear tiro a gol, etc.) posee el jugador y como los utiliza en función de una idea de juego y la ubicación de sus compañeros?

Aspecto constitucional.-
Desde el punto de vista constitucional la altura y el peso también son elementos importantes que no se deben escapar a un buen buscador sobre todo si tenemos en cuenta que en la actualidad, si observamos a los mejores equipos del mundial pasado, están superpoblados de jugadores altos.

La “finta” del niño acelerado.-
A bajas edades se debe considerar la posibilidad que los niños muestren una incongruencia entre su edad biológica y cronológica.

El reconocimiento de todos los aspectos enumerados nos podría permitir establecer un perfil del jugador con posibilidades de iniciar un entrenamiento que lo podría conducir al alto rendimiento.
Al cabo de un tiempo que el talento ha sido incorporado al sistema de entrenamiento de un club /escuela el entrenador debiera contestar las siguientes preguntas:

¿Corresponde su desarrollo condicional y coordinativo a las características específicas de los muchachos sobresalientes de su edad?

¿Muestra adaptación a la elevación progresiva de la carga de entrenamiento?

¿Es capaz de aplicar en la competencia los elementos técnicos y tácticos aprendidos en el entrenamiento y su ritmo de juego condice con el nivel físico alcanzado?

¿Muestra congruencia entre los resultados obtenidos en el entrenamiento y los de la competencia?

Para un club es excelente que al cabo del proceso de selección y entrenamiento de los talentos, de cada generación sólo se queden aquellos que muestran las mejores relaciones entre edad, nivel de desarrollo biológico, capacidades motoras, destrezas técnicas y desarrollo cognoscitivo. Por otra parte, como el fútbol es un deporte de asociación también se deben observar las conductas sociales del joven con sus compañeros y adversarios. En cambio, es desastroso para un club que en la selección de los jóvenes prevalezca el “amiguismo” y otras prácticas deshonestas que, a menudo, observamos  y que, sin lugar a dudas, no dará jugadores de nivel.

Bibliografía:
Seleccione su deporte.
Robert Arnos, Charles Gaines – Editorial Paidotribo
Futbol infantil – Entrenamiento programado.
Carlos Borzi – Editorial Stadium