Lo que no debemos olvidar al entrenar con jóvenes 

Lo que no debemos olvidar al entrenar con jóvenes 

Sin ánimo de establecer categorías y ser exhaustivo, explicaré algunos puntos que los entrenadores debemos respetar en nuestra diaria tarea con los jóvenes.

De la carga
1. Los dos componentes básicos de la carga son el volumen y la intensidad, pero en el entrenamiento con jóvenes, el volumen es el hilo conductor.

2. Las etapas de entrenamiento intenso deben ser cortas, recordando que la forma natural de entrenamiento debe ser extensivo y divertido.

3. Las cargas intensas en el entrenamiento con niños y jóvenes requiere de un cuidado especial, ya que ellos tienen una tolerancia menor al lactato que los adultos.

4. Es importante el orden con que aplicas las cargas, así como la continuidad que proporciona la repetición de las mismas en la unidad de entrenamiento, en el microciclo y en el ciclo de entrenamiento.

5. El programa de entrenamiento de los jóvenes debe basarse en la progresividad de las cargas. La progresividad y continuidad de la carga posibilitan la estabilidad del rendimiento en la competencia.

6. Los jóvenes deben ser sometidos a cargas variadas, es decir, utilizando diferentes elementos deportivos, ejercitaciones, dosificación.

7. Combina siempre cargas altas con medias y bajas. La combinación de cargas con distintos volúmenes e intensidades debe darse dentro de la unidad de entrenamiento, entre días de entrenamiento y entre semanas de entrenamiento. En esto reside mucho del arte del buen entrenador.

8. No gastes los ejercicios de mayor intensidad, en el entrenamiento con jóvenes, como podrían ser los saltos pliométricos; primero agota el efecto de ejercitaciones de baja intensidad.

9. Diversifica la carga variando los ejercicios, los implementos deportivos, el número de repeticiones por series, las pausas, el lugar donde se realizan, así como el tiempo y la dirección de los ejercicios.

10. Desde la primera fase de la pubertad, los jóvenes pueden ser sometidos a cargas altas.

11. El inicio de un ciclo de entrenamiento debe ser ligero y la carga se aumentará conforme los muchachos recuperen el nivel condicional del ciclo anterior. La pretemporada es un concepto discutible y de utilización exclusiva en el alto rendimiento. Los niños y jóvenes deben entrenar progresivamente sus cualidades motoras siguiendo el orden natural: resistencia, fuerza, velocidad y atender el proceso de aprendizaje técnico. El eje de la competencia con ellos debe ser el placer de jugar y no el de acumular campeonatos.

12. La carga se eleva también aumentando la frecuencia semanal de entrenamiento.

De la coordinación
13. Estimular en el muchacho el placer de adquirir muchas y variadas destrezas de movimiento y a dominar su cuerpo en las más difíciles situaciones en el fútbol o en otras actividades deportivas.

14. Un entrenamiento multilateral con los niños evita desarmonías corporales en la pubertad.

Del aprendizaje
15. La repetición es el gran camino hacia la maestría deportiva.

16. Piensa tus objetivos y los ejercicios que utilizarás para conseguirlos. También es importante que reflexiones sobre qué ejercitaciones utilizarás para corregir los errores que surjan en el proceso de aprendizaje.

17. En la niñez y pubertad, los muchachos deben dominar los diferentes tipos de carreras y saltos a distintas velocidades y en forma combinada.

18. Entre los 9 y 12 años se da lo que los teóricos de la motricidad llaman la edad del lujo del movimiento, es decir, el momento culminante de la capacidad de aprendizaje motor; tú no dejes pasar inadvertida esta etapa fundamental para la coordinación general y la técnica.

De la formación moral y psíquica.
19. Enseña al muchacho a competir con entrega y respeto hacia su adversario.

20. No pierdas oportunidad de estimular en los jóvenes el juego limpio, el respeto por el adversario y los jueces.

21. Desarrolla las capacidades psíquicas competitivas como voluntad, confianza en sí mismo, concentración y disposición para el rendimiento.

De la estructura del entrenamiento
22. Mantén una sana relación entre los aspectos generales y especiales del entrenamiento.

El entrenamiento general es el en que su contenido no posee una relación directa con el deporte propiamente dicho, por ejemplo: sentadillas con pesas.

El especial, por el contrario, es aquel que utiliza acciones con o sin balón, pero que representan situaciones de juego.

Te recuerdo esto porque, en la actualidad, existe una tendencia que pretende que todo el entrenamiento del futbolista debe ser con balón, bajo el pensamiento mecanicista “que el fútbol debe entrenarse a través del fútbol” cuando la realidad es que hay cualidades motoras que no pueden entrenarse en forma específica con el balón, por ejemplo la fuerza y otras, que se entrenan mal, como la velocidad. Si bien no existen muchas investigaciones al respecto, es probable que esta orientación traiga frecuentes lesiones a los futbolistas que realizan un gran volumen de trabajo intenso con balón, generalmente de índole lactático, con pobres bases condicionales generales.

23. La formación multilateral debe preceder la especialización en el deporte. Desde el punto de vista psicológico, es positivo que muchos niños del grupo tengan oportunidad de destacar, al extenderse la oferta de deportes. El desarrollo coordinativo que se obtiene mediante una práctica de diversas disciplinas deportivas crea un amplio repertorio reflejo que permitirá aprender con rapidez y calidad los complicados gestos técnicos del fútbol. También, se debe estimular el desarrollo de la creatividad e imaginación de los niños.

24. La periodicidad del entrenamiento, en el sentido de división del año de entrenamiento en ciclos, etapas, microciclos y unidades de entrenamiento, con el fin de producir en un momento del año un pico de rendimiento en un solo deporte, no debe ser el objetivo del entrenamiento con los muchachos, sino alcanzar una amplia y sostenida capacidad deportiva que permita un exitoso aprendizaje de las cualidades motoras y diferentes fundamentos técnicos del fútbol.

De las cualidades motoras
25. La velocidad y la fuerza explosiva son cualidades muy importantes para el futbolista moderno, que deben ser estimuladas adecuadamente en la prepubertad y pubertad.

La velocidad se entrena con carreras cortas rectas, pendulares, en zig-zag, en distintas direcciones combinadas con saltos, caídas, choques, etc. La fuerza en niños puede entrenarse con ejercitaciones en circuitos que utilizan ejercicios simples con el propio peso del cuerpo. Ya en la pubertad, deben comenzar a introducirse pequeños aparatos que permitan aprender las técnicas básicas de los ejercicios de pesas. Además, se pueden utilizar ejercicios de tracción con el compañero, de transporte, de trepar, etc. Teniendo en cuenta la afirmación de Van Aaken, “el niño posee un volumen cardiaco favorable en relación con su peso corporal”, los entrenamientos pueden aumentar progresivamente su duración.

De los medios de entrenamiento
26. La variedad y uso correcto del material deportivo es un factor estimulante en la clase. Además, correctamente dispuesto en el campo, te ahorrará muchas palabras. El material deportivo que utilices en la preparación física es tan amplio o reducido como tu imaginación. Utilizar un material deportivo variado para el desarrollo de diferentes destrezas motoras, no significa que sea necesariamente caro. Este puede integrarse de: aros, bastones, sogas, barras de hierro o trozos de tubo, vallas (2 picas de madera + elástico), cámaras de auto rellenas de arena, etc.