Tiempos de contingencia y futbol

El futbol en general, jugadores y entrenadores en particular, estamos viviendo una situación desconocida.  Este periodo no se puede comparar con una postemporada porque ahora los jugadores no han parado, han seguido ‘entrenando’, aunque con limitaciones de espacio y material deportivo.

Algo que podría favorecer al futbol, sobre otros deportes, es el tiempo relativamente bajo de entrenamiento semanal que, en los diferentes equipos de primera división, fluctúan entre 7 y 8.30 hs, en 5 días de entrenamiento,  más 1 de competencia y uno de descanso. Sin embargo, es difícil lograr intensidades como las que se alcanzan en los entrenamientos con partners y en la competencia. Lo bueno es que todos los equipos han estado sometidos a la misma situación, aunque seguramente existen diferencias en la forma en que preparadores físicos y técnicos han encarado el entrenamiento a distancia. Sobre todo, teniendo en cuenta que la urgencia de resultados favorables no es igual para todos. Por lo tanto, será interesante ver  como salen lo toros al campo.

Los entrenamientos individuales, caseros, seguramente varían de acuerdo a la disposición para el entrenamiento y los implementos que dispongan los jugadores. Se sabe que la mayoría de los clubes proveyeron a sus jugadores de implementos como, bicicletas fijas, elípticas y algún material de pesas para realizar trabajo de resistencia y fuerza. El problema para realizar unidades de entrenamiento largas e intensas es que se necesitan jugadores con hábitos individuales sólidos  de entrenamiento, que no requieran de un PF que esté constantemente diciéndole cómo lo deben hacer y a qué intensidad, como sucede en un entrenamiento normal en los clubes. Mi idea, que puede sonar desproporcionada, es que un jugador en las condiciones actuales, que desee conservar su capacidad de rendimiento en un alto nivel, debería entrenar, en casa, entre 10 y 11 h semanales, es decir, aproximadamente 1,30 h diaria, para compensar las horas de entrenamiento de una semana en temporada normal, más el día de partido.

Si las cargas caseras son muy bajas,  veremos un reinicio del campeonato de baja intensidad, aunque técnica (coordinativamente) y tácticamente (cognitivamente) no tendrían porque descender tanto, sin embargo, para el componente condicional, salvo pocas excepciones, los jugadores no dispondrán de reservas orgánicas para hacer un esfuerzo como el que exige un partido de futbol de 90 min de duración, donde se corren 10 u 11 km y se realizan múltiples cambios de velocidad, con pausas cortas que pueden ir de 5 a 30 seg de duración.

Un ejemplo de carga de entrenamiento durante la contingencia, que imagino, es el siguiente:

L

M M J V S

RA 30’

RA  25’

RA 15’ RA  20’ RA 30’

RA 40’

FG 30’

VR  20’ FG 30’ VR  20’ FC  10’

FG 30’

FS 10’

FC  15’ Ve 15’ FC   10’

FS  10’

TT 30’

TT 50’ TT 30’ TT.50’ TT 50’

TT 30’

100’ 110’ 90’ 100’ 90’

110’

1.Resistencia aeróbica, 2. Velocidad resistencia, 3. Velocidad,  4. Fuerza general (pesos libres), 5. Fuerza de salto, 6. Fuerza de carrera, TT=trabajo técnico (balón y video).

Me parece que, dado el escaso tiempo disponible para hacer una planeación tipo pretemporada, aunque fuera puramente técnico-táctica, implicaría extender más el inicio, por lo cual preferiría pensar que la mayoría de los jugadores trabajaron en forma similar, que se encuentran en igualdad de condiciones y pueden arrancar lo más rápido posible.

Hay gente que se pregunta sobre el estrés que podría generar la contingencia en los jugadores. Yo creo que todos o la mayoría de los jugadores han soportado, desde pequeños, todo tipo de tensiones de tipo deportivo, laboral y social por lo que un jugador de primera división es alguien que debió haber aprendido a manejarlo, pues de lo contrario, no hubiese llegado al lugar en que se encuentra. Por esto, considero, que un entrenamiento riguroso, sin auto concesiones, en estas circunstancias, es el mejor antídoto contra el estrés. Quien llegue mejor preparado va a rendir mejor y tendrá mayores posibilidades de seguir desarrollando óptimamente su profesión.

Los entrenadores vivimos de realidades, y la realidad hoy, es que tenemos un grupo de futbolistas que no cuenta con los espacios ni la competencia en el entrenamiento que tienen en la temporada, por lo tanto, esto requeriría de una adaptación específica de dos o tres semanas antes de reiniciar el campeonato, pero, considerando que la mayoría de los jugadores tienen entre 10 y 20 años de entrenamiento continuo, aunque pueda aumentar el riesgo de lesiones, intuyo, no tendrán grandes  problemas para jugar un partido de 90’ con una intensidad  menor que la que correspondería al momento del campeonato que se interrumpió.

Por ahora a quedarse en casa y entrenar.

Un comentario

  1. En el fútbol profesional se llevan muchísimos controles médicos y a partir de ahí , se realizan test físicos para ver en que estado están los jugadores . Ahora bien :
    Como se van a poner en marcha alevines , infantiles , cadetes , juveniles , si desde el 10 de Marzo – están parados y “posiblemente” se empiece a entrenar en Octubre y las competiciones en Enero – por lo menos da la sensación de que se lleva ese camino – Cuanto tiempo va a hacer falta siendo en el mejor de los casos una parada entre 8 y nueve meses – Como va a aceptar fisiológicamente al organismo – Cuantos partidos amistosos necesitan para ponerse en marcha con las mejores de las garantías – Serìa muy interesante que se pudiese aportar un trabajo sobre esto – Es una situación que realmente no sabemos absolutamente nada por que nunca se nos ha dado este caso . “Ruego que antes de que empecemos y haya muchísimas lesiones de por medio ” , sería interesante por lo menos de tratar aquí si pudiese ser a fondo.
    Muchas gracias y un saludo cordial

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *