El Tikitaka cansado


El Tikitaka cansado

Los últimos resultados obtenidos por los representantes mundiales del tikitaka nos 

llevarían a pensar que a éste se le está acabando el aire. Es verdad que 

representó a una gran camada de jugadores, pero reforzada con grandes 

jugadores extranjeros.

¿Qué es el tikitaka? ¿Una tendencia? ¿Una interpretación del rodar de la pelota? 

¿Una solución para cierto tipo de jugadores? ¿Un juego bonito? 

En síntesis, el tikitaka es una forma de entrenamiento y juego, que practican 

algunos equipos de fútbol, que niega toda intervención en el entrenamiento del 

futbolista que no se realice con balón. Hace desaparecer la preparación física por 

considerarla como concepto y prácticas inútiles y afirma, con tono seguro y 

convincente, que la pelota es el elemento que rige toda la preparación del 

futbolista. Es decir, si un jugador requiere fuerza…la pelota, si un jugador necesita 

resistencia…la pelota, si un jugador necesita velocidad…la pelota, si necesita 

movilidad articular, también la pelota. Yo pienso que si el jugador necesita mejorar 

sus destrezas técnicas o capacidades tácticas la pelota es el medio único e 

insustituible. En el plano físico, la pelota , la mayoría de las veces, es solo una 

pérdida de tiempo en tanto se diluye el objetivo condicional, y se neutraliza la 

técnica . Sin embargo, cuando los jugadores se lesionan producto de la falta de 

desarrollo de las cualidades motoras, por un entrenamiento deficiente, el tikitaka 

disfraza a los fisioterapeutas de preparadores físicos, en su necia posición de 

negarlos, y les permite hacer el entrenamiento general que en otros tiempos hacía 

el preparador físico en el campo. Aquí cabe mencionar que existe una carga 

general, pura, necesaria, inevitable e insustituible en el alto rendimiento, que no 

hace al jugador más diestro pero que sí lo capacita para realizar entrenamientos 

técnico-tácticos más intensos y le permite soportar las duras exigencias de la 

competencia.

Empero, se debe reconocer que la mercadotecnia que rodeo al producto tikitaka 

fue de alta calidad y muy atractiva lo que permitió posicionarlo a nivel mundial, 

obviamente, sin demasiado análisis, como suele suceder con todos los productos 

moda, y distribuirlo en todos los rincones del planeta, independientemente de las 

características de futboles y de sus futbolistas. 

Para mí, que no soy técnico sino simple ‘mirador’ del fútbol, y un acérrimo 

defensor de la preparación física, la adormecedora versión de un fútbol lento, de 

pasecitos múltiples, sólo funciona cuando los equipos muy técnicos logran 

convencer a los equipos menos técnicos, que deben entrenar como ellos, los 

dotados técnicamente, para que se muevan poco, los presionen muy poco, les 

regalen espacio y les den comodidad a los dueños del balón. 

El tikitaka como metodología del entrenamiento nace cuando algunos técnicos y 

preparadores físicos comprenden que para vivir en paz con los genios del balón, 

que tienen escasa disposición para el esfuerzo, deben  proponer una forma light y 

divertida de entrenamiento y juego, algo que no moleste a los portentosos del 

balón quienes, finalmente, por eso fueron elegidos, poseen un alto nivel de 

formación técnica que les permite, con muy poco esfuerzo, lograr grandes 

rendimientos (en uno de los últimos partidos de la liga española, Messi se 

desplazó algo así como 7 km contra los 12 km de otros menos talentosos). Por 

otra parte, saben que si llegara a presentarse alguna eventual lesión por falta de 

entrenamiento, existe la posibilidad de sustituir y rápidamente comprar otro 

jugador de igual o mejor hechura, proveniente de cualquier lugar del planeta. 

Esta versión europeizada o dolarizada del espectáculo y del hombre, capaz de 

reunir en un equipo, como el Barcelona, una plantilla de supertalentos de costo 

multimillonario, es un ejemplo claro. Sin embargo, pareciera ser que el vil metal 

es capaz de comprar piernas talentosas, más no corazones valientes, dispuestos 

a la entrega y sacrificio que implica el deporte de alto rendimiento. Los chicos del 

tikitaka se irritan con la presión, se deprimen cuando deben jugar contra una horda 

de inmisericordes bárbaros como los muchachos del "Cholo". 

El ‘tikitaka’ afirmó, sin mayores evidencias, que la preparación física había muerto 

aunque, curiosamente, lo que observamos hoy es que lo que mata al tikitaka, su 

antídoto, es precisamente la presión, el roce, el poco espacio para evolucionar, 

adversarios verticales capaces de romper con su velocidad la hipnótica pereza 

que trata de introducir al juego el tikitaka; es decir, la preparación física, los 

equipos bien trabajados 'físicamente' resistentes, rápidos y explosivos. 

El tikitaka agoniza en los pies de los grandes maestros que le dieron vida, lustre y 

fama; el tiempo no perdona y el talento también se desgasta. El tikitaka muere en 

su propio ritmo, inalterable, rígido, con la flexibilidad anquilosada, sin voluntad de 

cambio, contra las cuerdas...

A manera de colofón les comparto esta nota que publicó el periódico deportivo Olé 

el 23 de abril del 2013, en la que habla uno de sus protagonistas:

"Es una bomba al mundo del fútbol, una sacudida al imperio del Barcelona. El Bayern Munich 

derrotó 4-0 a los culés y, con un estilo bien alemán, quiere erigirse como el monarca del fútbol 

europeo. Y Xavi, pieza fundamental de estos años de gloria catalana, explicó que su equipo quedó 

chiquitito... "Con el 0-1 teníamos el partido controlado, pero vinieron dos córners y nos ganan por 

el físico, son más fuertes".

La escuela teutona aplastó a la cátedra del Barcelona en Munich, y Xavi no puso excusas en los 

árbitros: "Las jugadas fueron muy rápidas... Así haya habido errores, ellos han sido mejores y hay 

que felicitarlos". Y mostró toda la decepción culé por la diferencia de cuatro tantos: "Es un 

resultado malísimo, el peor de todos".

"No perdemos las esperanzas, está prácticamente imposible pero hay que intentarlo, por orgullo y 

porque llevamos este escudo. Quedan 90', intentaremos el milagro", cerró con algo de optimismo 

Xavi. Pero el Bayern Munich y el poderío alemán están a apenas un paso de la final de la 

Champions."