La condición en el futbol moderno


Curiosamente, en la acualidad se habla más del factor menos importante (según una retahíla de académicos, periodistas y entrenadores) –la preparación física- que de la misma técnica y táctica del futbol.

Incluso, a diferencia de todos los deportes, se escriben libros para negar la existencia de la preparación física.

Dice Raymond Verheijen, un reconocido PF holandés, refiriéndose al componente condicional del futbol, los factores más importantes son:

  1. Explosividad máxima(FM+Ve)
  2. Rápida recuperación entre dos acciones explosivas(RA)
  3. Resistencia para poder, aún al final de la competencia, realizar acciones explosivas (RA)
  4. Rápida recuperación entre dos acciones explosivas al final de la competencia (RA).

El problema de esta fórmula es que se debe tener muy bien desarrollada tanto la resistencia aeróbica y anaeróbica como la fuerza rápida y la velocidad. ¿Quién no quisiera esto? Sin embargo, la fórmula Verheijen tiene sus dificultades:

  • congeniar dos incongeniables: la resistencia y la fuerza
  • se deben aumentar las cargas físicas porque las cargas ligeras se diluyen en la confrontación R vs F
  • objetivos físicos tan ambiciosos no son compatibles con un entrenamiento "puro" de balón
  • las 5 ó 6 horas que se entrena en el futbol europeo no son compatibles con los ambiciosos objetivos físicos de RV
  • la pelota como único e indiscutido elemento de entrenamiento no alcanza para lograr una alta forma física, una baja frecuencia de lesiones y un alto nivel coordinativo.

Por lo demás, yo compro los objetivos, pero seguramente diferiríamos a la hora de entrenar los mismos.

Por otra parte, decir que el futbol es un deporte intermitente es lógico. Llegar a la conclusión que el futbol es "una serie interminable de sprints" también es lógico.

El cumplimiento de los postulados de esta forma de expresión física del futbol moderno requiere un acercamiento del entrenamiento técnico-táctico (si bien acepto que la pelota explosiva, rápida, rasante es revolucionaria y la pelota cansina, lenta, es retrógrada, esto debe llevarse al plano de la enseñanza y el entrenamiento de la técnica y la táctica) y no solo del entrenamiento condicional-atlético del jugador.

Lo que no se dice es cómo debe entrenarse la pelota para lograr tantos objetivos físicos,técnicos y tácticos. Yo sinceramente no creo que todas las "pelotas" sean iguales, que todas las configuraciones del entrenamiento son iguales. Me parece que lenguaje revolucionario no es igual a praxis revolucionaria.

Sintetizando, lo que yo sí he visto es que la metodología de la pelota no ha variado mayormente en nuestro país. Sin embargo, se quitó tiempo de entrenamiento físico y disminuyó el tiempo de entrenamiento total. Esto quizá es bueno para un genio como Messi, que camina el campo y cuando la tiene, si se lo permiten, hace una jugada extraordinaria. Pero no olvidemos que Messi solo hay uno, los demás jugadores deben entrenar y jugar distinto o no jugar.

Se ha querido hacer una revolución minimizando el trabajo y lo único que se logró es hacer una metodología de trabajo adaptada a los grandes jugadores, que con poco logran mucho, y se olvidó a jugadores menores que requieren mucho para lograr mucho.

Algo que caracteriza al deporte de alto rendimiento es el desprecio por los límites, la disponibilidad del deportista para aprender y progresar, algo que dificilmente cabe en el minúsculo estuche de 60‘-70‘ diarios, como nos cuentan que se trabaja en grandes clubes españoles. Dice el gran futbolista inglés David Beckham:

Mi secreto es el ejercicio. Yo siempre he creído que cuando uno quiere alcanzar algo especial en la vida, debe trabajar y trabajar para alcanzarlo.

Recordemos la afirmación del fisiólogo sueco Anders Ericsson con respecto al trabajo necesario para lograr la maestría en el deporte y en muchos otros ámbitos de la vidad: 10,000 hs. de entrenamiento, que repartidas en 10 años son aproximadamente 2hs.45‘ diarias de entrenamiento.

Uno de los mejores jugadores de tenis de todos los tiempos, André Agassi, expresó en su autobiografía: "mi padre decía: quien golpee la pelota de tenis 2,500 veces por día sumará 17,500 golpes por semana y varios millones de golpes anuales. Las matemáticas son una religión y contar no engaña. Un niño que golpee algunos millones de pelota al año será invencible".

Sintetizando: el entrenamiento de la técnica requiere muchas miles de repeticiones para alcanzar la maestría.

El entrenamiento de la condición requiere muchas miles de horas de entrenamiento de las diferentes cualidades motoras.

La superioridad del ´guisado integralista´ en la formación de jugadores de alto nivel solo existe en la imaginación de algunos teóricos, pero el campo, la praxis, el día a día, nos enseña que el piano no se aprende corriendo alrededor del piano y que la fuerza o la velocidad tampoco se desarrollan golpeando un balón. Empero, el problema del futbol es que necesitamos tocar el piano para jugar, pero para llegar y sentarnos en la banqueta del pianista debemos ser capaces de ganar el sprint, de chocar a otro pianista que pretrende, igual que nosotros, hacer sonar el piano. El deporte no entra en una fórmula, requiere el eclecticismo del "champurrado" y el trabajo dirigido del gimnasio o de una carrera libre.

Para finalizar, recordemos que el jugador de futbol solo tiene el balón en sus pies en un partido de 90‘ de 1 a 2 % del tiempo total de juego y el resto (mientras el futbol no se juegue con 11 balones por equipo) se juega sin pelotas, lo cual significa, según mi corto alcance, que hacer trabajo sin balón también es específico del futbol.