Adiós al quinto sueño

En el lenguaje de la ‘complejidad’, incertidumbre y variabilidad son categorías prioritarias, aunque ellas presenten un alto grado de dificultad para su evaluación y los resultados emergentes estén también sometidos a una ineludible incertidumbre.

En México, nos quisieron convencer de que los resultados anteriores al Mundial formaban parte de una extraordinariamente compleja estrategia de desorden y engaño para nuestros adversarios. En cambio, Rusia, la humilde -futbolísticamente hablando- anfitriona, jugó contra España como una jauría, sedienta de triunfo: sin concesiones, sin debilidades, sin engolosinamientos, sin distractores, dándole la importancia al rival que tenía enfrente, pero sin sobredimensionarlo y recordando siempre sus propias fortalezas.

El equipo más débil técnicamente debe saber esperar, complicar el juego con una molesta cercanía, aunque esto implique un mayor esfuerzo, una mayor concentración, un juego de menores quilates estéticos, pero que a la larga permita, aunque sea un par de veces en el partido, dar un zarpazo letal. El exitismo barato nos abre, nos convence de cosas para las cuales, hoy, no estamos preparados.

Nuestro equipo mexicano, en el primer juego, mató un mamut y ese resultado nos hizo creer que  eramos un Tyrannosaurus Rex, cuanto daño nos hizo ganarle al Campeón del Mundo. Nuestra querida Selección perdió la humildad y enjundia, que alguna vez caracterizó al futbol mexicano.
¿Nos excedimos en confianza o la alegría de un cuestionable triunfo nos hizo perder el rumbo.

Un comentario

  1. Excelente articulo, cruda realidad del futbol mexicano. Gracias por sus aportaciones y espero esta pagina crezca aun mas. Saludos de un profundo admirador y estudiante de Ciencias del Deporte con el sueño de algun dia ser preparador fisico en primera division.

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