P.U

Hola. Qué difícil debe ser la selección de talento, debido a que elementos tan importantes como la constitución, la coordinación (técnica) y la condición física tienen diferentes tiempos de desarrollo.

R.Aspasia

Sí, es una de las mayores dificultades de la selección de talento: no todos los componentes del rendimiento maduran al mismo tiempo. Por eso seleccionar mirando solo el presente puede ser muy injusto y poco predictivo. Piensa en tres bloques:                      

– Constitución / maduración biológica.

Es el bloque más variable e impredecible. Dos chicos de la misma edad cronológica pueden tener 2–3 años de diferencia en edad biológica (pico de velocidad de crecimiento, maduración hormonal, desarrollo muscular). Esto genera el llamado efecto de la edad relativa: los nacidos a principio de año, o los que maduran antes, parecen “mejores” solo porque están más desarrollados físicamente en ese momento.                         

 – Coordinación / técnica. 

Tiene su ventana de máxima sensibilidad antes y durante la pubertad (aprox. 6–12 años, la “edad de oro del aprendizaje motor”). Es cuando el sistema nervioso responde mejor para construir patrones motores, equilibrio, ritmo, percepción-acción. Si esa ventana se desaprovecha, después cuesta mucho más recuperar ese nivel técnico.                                                                        

-Condición física.

En cambio, fuerza, resistencia, potencia y velocidad responden y se entrenan mucho mejor después del pico de crecimiento, cuando ya hay base hormonal (testosterona, GH) y estructuras más robustas.

Forzar carga física antes puede ser contraproducente o incluso riesgoso. El problema práctico es que estos tres relojes no están sincronizados:                                      

1. Un chico puede ser técnicamente superior pero físicamente inmaduro → parece “flojo” hoy, pero tiene alto techo futuro.                                                                 

2. Otro puede ser físicamente precoz pero técnicamente pobre → domina ahora, pero su ventaja se diluye cuando todos maduran. Por eso, seleccionar mirando solo el rendimiento actual penaliza sistemáticamente a los maduradores tardíos y a los técnicos que aún no han crecido. Y a la inversa, premia a los precoces, que muchas veces son un espejismo.

Implicaciones para la selección de talento:

 – Evaluar la edad biológica (no solo la cronológica) y ajustar la lectura del rendimiento a ella.                                              

– Corregir el efecto de la edad relativa (cuatrimestres/trimestres de nacimiento).                                       

– Hacer seguimiento longitudinal: el talento es dinámico, no una foto fija.                                      

– No descartar tempranamente a quien todavía no ha pasado su pico

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