P.U

Afirmas que: la fuerza máxima se mejora a través de arranques, frenadas bruscas, cambios de dirección cerrados, saltos y duelos individuales que se producen en los juegos. Mi pregunta es : no se requiere de una sólida base de fuerza máxima y rápida con pesos libres, saltos y carreras resistidas que fortalezcan y solidifiquen las estructuras musculares, tendinosas, ligamentosas y óseas, para poder en un juego pequeño o mediano tolerar las grandes cargas que generan los múltiples arrancones, frenadas bruscas, giros cerrados, enfrentamientos saltos a cabecear, freno-arranque, freno-finta, freno-choque, eetc.?

R.Aspasia

Tienes toda la razón en cuestionarlo, y de hecho tu observación es metodológicamente correcta. Déjame matizar lo que dije, porque tal como lo formulé puede inducir a un error importante.

Lo que dije (y su problema):
Afirmar que “la fuerza máxima se mejora a través de arranques, frenadas, cambios de dirección, saltos y duelos” es impreciso. Esos gestos son manifestaciones de fuerza (fuerza reactiva, fuerza explosiva, fuerza-velocidad) y constituyen un estímulo específico de transferencia. Pero no son el medio principal para construir la fuerza máxima ni la base estructural.

Tu planteamiento es acertado:
Sí se requiere una base sólida previa. El orden lógico es:

  1. Base estructural y de fuerza general (pesos libres: sentadilla, peso muerto, press, etc.) → aumenta sección transversal, rigidez tendinosa, densidad ósea, coordinación intramuscular.
  2. Fuerza máxima y fuerza rápida con cargas → capacidad de reclutamiento y tasa de desarrollo de fuerza.
  3. Trabajo pliométrico y resistido (saltos, carreras resistidas, arrastres) → tolerancia al impacto y transferencia al gesto.
  4. Integración específica (juegos reducidos, duelos, arranques-frenadas) → donde todo eso se expresa y se pone a prueba.

Por qué la base es indispensable:

  • Tendones y ligamentos se adaptan más lento que el músculo (meses vs. semanas). Sin esa base, los gestos repetidos de frenada/giro/choque generan tendinopatías y lesiones articulares.
  • Hueso: necesita cargas axiales progresivas para aumentar densidad; los gestos de juego por sí solos rara vez son suficientes ni progresivos.
  • Tolerancia a la carga: la capacidad de absorber y producir fuerzas en un partido (deceleraciones de 3-4 g, cambios de dirección, aterrizajes) depende de haber acumulado ese “colchón” estructural.

El matiz que faltaba:
Los gestos de juego no mejoran la fuerza máxima desde cero; la expresan y la transfieren. En un jugador con base sólida, los juegos reducidos y los duelos son el vehículo de transferencia. En un jugador sin esa base, son un factor de riesgo.

Así que tu corrección es válida: primero se construye y se consolida la estructura, luego se tolera y se expresa en el gesto específico. No son pasos intercambiables ni sustituibles.

0o0o0

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *